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"Mi amigo Rachid y el pueblo de los pozos secos"


A Rachid

lo conocí en el viaje que hice con mis tíos a Mali. Era un niño de mi edad, aunque parecía más pequeño, porque estaba un poco canijo. La ropa le quedaba grande. Tampoco era muy extraño, porque nada de lo que llevaba era de su talla: una camiseta XXL del barça, unos pantalones cortos que le quedaban por debajo de la rodilla y unas chanclas del número 45, por lo menos…. Pero Rachid era capaz de jugar al fútbol con aquellas chancletas de goma sin caerse y hasta de meter goles con ellas! Decían que ahora no las rellenaba, pero que dentro de unos años, ya le irían bien. Yo cambio de bambas cada 3 meses y no entiendo cómo se puede conseguir una cosa así: si dentro de unos años vuelvo a ver a Rachid con las mismas chanclas, le propondré que vayamos a inscribirle en el libro de los records guiness. Mi madre dice que yo también estoy para que me pongan en ese libro, pero por lo contrario. También dice que si supiera cómo hacerlo para que no cambiara tanto de bambas, seguramente ya habría ahorrado dinero suficiente para comprarse un billete de avión a las islas Canarias. Claro que, hasta que volviera a ahorrar para el billete de vuelta, igual habrían pasado unos años, y yo habría tenido que pasar parte de mi adolescencia sin madre. Así que creo que casi es mejor seguir rompiéndolas jugando a fútbol...
Pero no estábamos hablando de mí, sino de Rachid.

El día que lo conocí, veníamos de visitar la Mano de Fátima, unas montañas que tienen eso, la forma de una mano. Fátima en realidad era la hija de Mahoma, y todos dicen que era una mujer perfecta. Aunque no se puede decir lo mismo de su mano de piedra... Además, cuando te pones a contar, ¡resulta que le faltan dedos! La Mano de Fátima es muy conocida entre los escaladores de todo el mundo. Por eso mi tío la conocía, porque de joven había sido escalador, aunque ahora, como él dice, a la montaña sólo va de visita, porque ya está un poco oxidado. Así que después de visitarla, continuamos nuestro camino en coche.
La carretera en esta zona era muy buena, cosa rara, por cierto. Recuerdo que era de color negro intenso, parecía recién asfaltada. A los lados sólo se veían kilómetros de tierra y, de vez en cuando, alguna montaña que aparecía como una seta. Cuando ya llevábamos un buen rato por este camino tan soso, vimos un cartel enano, con un nombre escrito a mano que no recuerdo, y que señalaba hacia adentro. El frenazo que pegó mi tío nos sacó de golpe del aburrimiento! Giró a la izquierda y nos adentramos en una pista. Al final se divisaba un puntito marrón, que luego fue una mancha, y después un grupo de casas: era el pueblo de Rachid. Paramos el coche. El termómetro marcaba 49 grados. Nos pusimos las gorras, las gafas, cogimos varias botellas de agua y salimos a hablar con los señores que se nos habían ido acercando. Rachid y yo enseguida nos hicimos amigos. Mis tíos tenían curiosidad por saber de dónde sacaban el agua en aquel lugar tan árido y marrón, y los más mayores les explicaron que en el pueblo tenían dos pozos, pero que estaban vacíos. El primero lo habían construido hacía muchos años, y se había secado al poco tiempo. Entonces una ONG les ayudó a construir un segundo pozo, pero era tan profundo tan profundo, que se les terminó el dinero antes de llegar al agua. Cuando nos dijeron lo que medía aquel pozo, mi tío no se lo podía creer, y empezó a medirlo con una cuerda. Al ser tan hondo, sus 45 metros de cuerda también se acabaron antes de tocar el fondo, y tuvieron que empalmarle un cordel en el extremo para seguir midiendo. Cuando por fin llegaron al final, se dieron cuenta de que sólo faltaban unos centímetros para marcar... 65 metros!! La pregunta fue: "entonces, ¿dónde conseguís el agua???" Pues de una montaña que había al lado. Cada día tenían que subirla para sacar agua de un pozo que había arriba y volverla a bajar, unas veces, con el agua a cuestas, y otras, con unos burros que andaban por las piedras como si fueran cabras montesas. Y por lo visto, todo este esfuerzo se lo podrían ahorrar si alguien les ayudara a excavar los 5 metros que faltan para terminar el pozo del poblado...

Antes de despedirnos, Rachid me contó su secreto: me dijo que él es bueno jugando a fútbol porque la montaña le ha puesto las piernas fuertes... y que con unas bambas como las mías sería capaz de meter tantos goles, que seguramente ya lo habrían fichado en la selección nacional de Mali!

"Qué bonito es viajar en un Namibian donkey car"!!


Habíamos


caminado todo el día. Estábamos cansados y el trayecto era largo, así que improvisamos una vuelta al campamento en donkey car. Al grupo se sumaron varios chicos que fueron turnándose por el camino para ir
atizando a los burros. Pero los animales resultaron ser tan perezosos que, nada más empezar, se nos desmontó el carro al salir de un bache!! Intuyendo lo que se nos venía encima, después de recomponerlo, proseguimos la marcha.

Sin otra actividad que la de ir conversando con los chicos mientras hacían verdaderos esfuerzos para que el carro no parara, a las 2 horas de camino decidimos hacer autostop a los 3 únicos coches que pasaron por allí.... y uno de ellos paró! Nos dio una alegría, porque la vuelta se nos estaba haciendo interminable y el sol ya empezaba a esconderse detrás de la montaña: por fin llegaríamos al campamento! Yo soñaba con poderme deshacer de la mezcla de polvo y sudor que habíamos ido acumulando durante todo el día y con liberar mis hinchados pies de aquellas botas recalentadas: nos habíamos ganado un buen descanso!

Los del coche resultaron ser unos italianos que se habían perdido y no encontraban sitio para dormir. De modo que les indicamos cómo llegar a las minas, que muy probablemente habrían pasado de largo a esas horas, porque no estaban bien señalizadas y el acceso era un poco complicado. Aunque iban completos, apretándonos un poco, nosotros cabíamos dentro y nuestros dos amigos no tenían ningún inconveniente en ir sobre la repisa del portón agarrados al portaequipajes.
Así que aprovechando que íbamos al mismo sitio, les pedimos que nos llevaran al campamento. Pero, para sorpresa nuestra, estas fueron las palabras que, con ritmo de cantinela italiana, salieron de la boca del conductor:

- "... and if you want, I go to Italy and take my grandmother, too!!"

o lo que es lo mismo :

"...Y SI QUERÉIS, VOY A ITALIA Y COJO TAMBIÉN A MI ABUELA!!

Sin dar más explicaciones, pisó gas y desaparecieron. Nos quedamos petrificados.... y con la sensación de haber hecho la obra del día con quien no tocaba... ¡¡Pero qué rabia haberles dicho dónde estaban las minas!!

Así que no nos quedó otra que continuar con nuestro donkey car... Los animales ya estaban tan cansados, que andando íbamos más rápidos... Pero de repente, en un momento de euforia súbita, arrancaron a correr y desaparecieron de nuestra vista... con la mochila en el carro!! ( que como toda mochila inseparable del viajero, llevaba el agua, el dinero, la cámara, los pasaportes ...). Lo que había costado toda la tarde sólo que anduvieran... y ahora se ponían a correr como alma que lleva el diablo con todas nuestras cosas a cuestas!! Pies para qué os quiero, nos pusimos a correr también, y mientras intentábamos darles alcance, vimos cómo se salían del camino y se perdían a lo lejos entre los árboles, mientras los chicos subían y bajaban por una ladera gritando y haciendo aspavientos con los brazos. Pero... ¿qué puñetas estaban haciendo?? Pues ni más ni menos que ... cazar burros salvajes!!!! Impresionante: en menos de un cuarto de hora ya teníamos 3 burros nuevos engarzados al carro!

Como nos habíamos acostumbrado a ir a ritmo de tortuga, cuando aquellas bestias empezaron a tirar a toda mecha, nos dio un ataque de risa... Y, entre risotadas y traqueteos, fuimos avanzando por la montaña hasta que la pendiente se hizo intransitable. Y allí llegó el momento de despedirse de los chicos... y del donkey car...

En compañía de nuestros dos amigos, seguimos andando a la luz de la luna y, unos 40 minutos más tarde, llegábamos al campamento .... donde hacía horas que se encontraban cómodamente instalados nuestros nuevos y adorables vecinos...

(Ver relato de viaje completo)

"En realidad, la culpa de todo la tuvo Miriam Makeba"


Entramos

en una tienda de discos con la intención de llevarnos algo de música made in SA. Empezamos pidiéndole a la dueña que nos pusiera un cd para ver cómo sonaba… y yo creo acabamos escuchando todos los discos de la tienda….!Estaba sonando Miriam Makeba, y la mujer se puso a tararear la canción. Le preguntamos si cantaba en algún coro, porque lo hacía muy bien, y así era. Al comentarle que teníamos interés por ver alguna actuación en directo, hizo una llamada y, una hora más tarde, nos encontrábamos con Father Julius…

Esa misma tarde dirigía el ensayo de un coro de niños en la afueras de la ciudad, y fuimos con él. Nos sorprendió ver que en aquella zona apartada sólo viviera gente humilde de color, y él nos explicó que, aunque se ha dado por abolido, el apartheid aún se sigue manifestando en muchos aspectos de la vida de este país.

El coro infantil se estaba preparando para un concurso que se celebraba en breve, y sólo tenían que pulir algunos detalles. Nos llamaron la atención las pequeñas coreografías con que acompañaban las canciones, y que daban una gran fuerza a su actuación. Con una gracia natural, y simplemente deslizando los pies por el suelo al son de la música, producían un sonido de barrido de un extraordinario efecto rítmico ¡Daba gusto verlos cantar y bailar tan entusiasmados! Realmente, una gran labor la que estaban haciendo con los chicos de estos barrios pobres.

Al terminar el ensayo, Father Julius tenía que oficiar una misa fúnebre en el barrio y nosotros decidimos acompañarlo. Eramos los únicos blancos en una iglesia donde habría más de 200 personas. Y mientras esperábamos a que empezara, se nos acercó un señor ofreciéndonos las llaves de un coche: lo había enviado Father Julius, por si nos lo habíamos pensado mejor, y preferíamos volver a casa. Nos pareció un gesto de confianza y generosidad soprendentes... ¡si sólo hacía unas horas que nos habíamos conocido! Expresándole nuestra gratitud, le contestamos que estábamos muy interesados en quedarnos, y que para nosotros era todo un privilegio poder participar de aquella ceremonia.

Y desde luego que valió la pena, porque la misa fue realmente emocionante!! La gente no paraba de cantar. Tal como ya habíamos podido comprobar con la vendedora de discos y los niños, aquella gente tiene un sentido natural del ritmo y del oído dignos de admiración. Yo, que he formado parte de algunas corales, sé lo que "sufren" los directores para conseguir que los que cantamos no nos vayamos con la melodía de la cuerda de al lado. Por eso me quedé estupefacta cuando oí que algunos de ellos ¡¡ incluso cambiaban de voz a su antojo varias veces en una canción!! Por no hablar de su entusiasmo, que llegaba a tal extremo, que había una mujer encargada de dirigirlos, pero no para darles las entradas (eso ya lo hacían ellos solos), sino para hacerles callar y que el cura pudiera continuar con la ceremonia!

La misa se ofició en 3 idiomas: inglés, africaans y dialecto. Así que entre las traducciones, la infinidad de canciones y las emotivas dedicatorias que empezaron a hacer espontáneamente al difunto ... la misa acabó durando cerca de 2 horas. Al final, todos dieron dinero para ayudar a la familia y, como de costumbre, al acabar se quedaron en la iglesia hasta bien entrada la noche. Y es que para ellos éste es un momento de reunión ineludible y una buena ocasión para hablar con los familiares y amigos venidos de lugares lejanos.

De todos los allí presentes, creo que sólo nosotros dos lloramos de emoción... Sin lugar a dudas, aquel hombre se había ido por la puerta grande...

Bueno, y ya sabéis quién tuvo la culpa de todo, ...¿no? (la puedes escuchar en el ipod...)

(Ver relato de viaje completo)

"Retinguts per la policia de Myanmar..."


Amb el plànol

a la mà per demanar ajuda, vaig entrar a un xiringuito que va resultar ser el cuartelillo de la policia.... Des de la moto el meu company veia com em ficava a la boca del llop ... Efectivament: un cop dintre tots dos, el cap de policia ens volia prendre les claus i els passaports. Primer, amb l'excusa de no portar casc, i després argumentant que els de fora tenim prohibit portar moto. (En realitat, vam ser els primers foranis en agafar una moto per aquesta zona, i això els va deixar molt descol.locats…).

El policia estava molt esverat, però nosaltres no voliem deixar anar ni les claus (per no ocasionar un problema al Jimy, que ens havia prestat la moto) ni els passaports (llavors, sí que estariem perduts!) . De manera que intentar sortir d’allà tal com vam entrar es va convertir en la nostra missió. La cosa pintava complicada, i com que ja intuïem que aniria per llarg, vam "reduir la marxa" i vam començar un exercici de paciència que es va acabar prolongant vàries hores….

Haviem d’intentar portar el tema per la via del diàleg per fer-lo canviar d’opinió i, sobre tot, mantindre la calma (ell estava molt tens… i portava pistola!!). Aquell home no parlava anglès i va fer venir un nen per traduir. Quan van donar la veu, en aquell cutxitril es van acabar arreplegant tots els subordinats de la demarcació, i el policia va aprofitar aquesta afluència de públic per fer demostracions d’autoritat, deixant ben clar qui manava allà. Amb un to moralista, va començar a advertir-nos de la importància de cumplir els reglaments, intentant demostrar-nos, amb arguments que ratllaven la infantilitat, lo dolent que seria tot si això no es fes (per suposat, cap d’ells el tenia per escrit...).

Però el seu "argument estrella" va arribar quan va dir:

"...Que els birmans tinguin accidents, encara que es matin, no té importancia (!!)… però de cap de les maneres no es pot permetre que un turista es faci mal, perquè això representaria un greu problema pel país !!! "

I és que aquest règim dictatorial fa tot el que pot per rentar la seva malmesa imatge internacional. Els circuits turístics, que ells mateixos marquen, pretenen mostrar un país de luxe i fantasia….ben diferent del Myanmar autèntic…. Moure’s de manera independent de vegades arriba a ser un pel complicat...

Així les coses, vam tenir que posar a proba la nostra imaginació per intentar persuadir-lo. I entre l'un i els altres, al pobre noi el portàvem de bòlid amb les traduccions.... (a saber també el que tots acabavem entenent…). Una de les nostres propostes va ser que ens posés una multa, tal com fan aquí. Però, pel que es veu, allà no en tenien d’aquestes coses… I entre argument i rèplica van anar passant les hores, i la tensió, de pur cansament, va baixar.

Llavors vam demanar una cadira. I aquest va ser el primer cop d'efecte: això significava, que preteniem estar així.... unes quantes hores més…!!! Es van quedar perplexes. I va ser llavors quan se'ns va ocòrrer la "idea màgica":

- Aquest poble, pertany a Myanmar, oi?
- - va dir
- I Mandalay… pertany també a Myanmar?
- Sí...
- Llavors... per què aquí no ens deixa anar en ciclomotor i allà hem pogut llogar una moto gegant de gran cilindrada i voltar per tot arreu sense cap problema???? (mentida, però s'ho va empassar). Les lleis, no són les mateixes per totes les ciutats de Myanmar?? Per què no truca per telèfon i fa la consulta als seus colegues d'allà ara mateix???

Això el va deixar K.O. Enmig del desconcert, van començar a parlar entre ells en birmà, aquest cop, sense traduir res .... Al cap d'una bona estona, el nen se m'acosta i em diu:

- Podeu marxar a casa amb la moto, però no torneu a sortir mai més amb ella!

I així que li tradueixo al soci, mig grogui des de la seva cadira va i em contesta:


- No entenc res...

- Que fotem el camp d'aquí ara mateix, que a aquest tio se li gira el cervell en qualsevol moment!!! (bé, no era moment per romanços...).

Donant les gràcies casi amb reverències, i prometent-li que mai més l'agafariem, vam pujar a la moto.... davant les rialles de tothom... perquè resulta que no engegava....


Després d'arrossegar-la fora de la seva vista, i de mirar i remirar, vam descobrir que algú havia desconectat la bujia... Un cop conectada, vam arrencar i ... per fi cap a casa!


Uns dies més tard, quan ja sen's havia passat el "susto", vàrem tornar a sortir amb la moto (ejemm...) i vam topar amb un accident de trànsit molt aparatós en un altre poble. Darrera del camió tombat hi havia un policia intentant posar ordre .
I.... a que no sabeu qui era.......??????? Gluppsss....

(Veure relat de viatge sencer)

"El primer TCA de la història del món"

Tot va canviar just abans de començar el cole. Era diumenge. Haviem dinat molt, i els grans van pensar que seria bona idea sortir a fer un volt pel passeig marítim. Així que vam sortir tots plegats: avis, besavis, tiets, pares, cosins... només hi faltava el canari. Com que a mi això de passejar em semblava molt aborrit, em vaig apuntar al grup dels patinadors. Mentres anàvem escalfant amunt i avall, vaig descobrir una rampa de skaters molt xula, i vaig anar a ficar el nas. Hi havia un munt de gent fent tot tipus de virgueries amb les bicis i els patins.

Va ser llavors quan em van entrar unes ganes terribles de volar. I sí, durant uns segons, vaig volar.... però el meu aterratge diguem-ne que no va ser del tot perfecte ... La qüestió és que el meu braç dret va prendre la iniciativa de parar ell solet el cop, i clar, això de fer-se el valent, ens va passar una bona factura, que ens va tenir retirats de la circulació durant més de 3 mesos. M'estalviaré d'explicar-vos tots els detalls de l'operació de salvament, només us vui recomenar que si mai necessiteu una ambulància, assegureu-vos que no vingui de l'estranger: no us podeu imaginar el que fastídia esperar ajagut a terra amb un braç trencat durant hores i hores. Bueno, exactament no sé quan va trigar, però a mí se'm va fer llarguíssim...

Per si fos poc, les meves desgràcies no s'acabaven aquí: aquell era el meu últim dia de vacances i l'endemà havia de començar primer d'ESO. No sabria dir-vos ben bé quina d’aquestes 3 coses era pitjor... L’ única part positiva va ser que, amb lo del braç, vaig poder allargar les vacances uns quants dies més. I que ningú pensi malament, perquè no estava tan desesperat com per llençar-me rampa avall amb patins desafiant totes les lleis universals només per no anar al cole. En realitat, vaig acabar pels aires per culpa de la Kiara, una gata voladora, de tant llegir l’Inuyasa. O almenys, això és el que van pensar alguns dels meus amics...

Sigui com sigui, la qüestió és que a partir d'aquell dia les coses van començar a ser una mica més complicades. En aquells moments trobava a faltar no haver copiat abans la idea d'en Shiaru, quan de petit se li va ocòrrer aprendre a lluitar també amb la mà esquerra. Això que a ell li va salvar la vida més d'un cop, a mi m'havia agafat del tot desprevingut, i ara tenia que començar a fer un curset accelerat de supervivència. Així que em vaig posar mans a l'obra (encara que una era només d'adorno), començant per les tasques més bàsiques, com ara vestir-me i desvestir-me. I no rigueu: heu probat mai a fer les coses amb la mà "tonta"? Doncs us recomano l'experiència. Al principi potser no anireu gaire guapos ni polits, però amb la pràctica us en sortireu. Jo em feia un fart de riure cada cop que em quedava atascat dintre d'un laberint de roba. Quan per fi hi treia el cap, just a punt de morir d'ofegament per falta d'oxígen, portava tota la roba regirada. Però us asseguro que ets capaç de portar els calcotets alrevés ( i fins i tot de no portar-ne!) per tal de no ficar-te un altre cop en aquest túnel cap a la dimensió desconeguda. I molt menys encara de demanar auxili a la teva mare quan et trobes en un trànsit d'aquestes característiques...

A classe, però, la cosa ja no era tan divertida: els meus primers dies de cole em feia l'efecte que els professors parlaven molt més ràpid que abans: quan ja havien dit els deures pel dia següent, jo encara estava lluitant contra la meva agenda, intentant obrir-la pel dia que tocava, i no tres setmanes més enllà. Quan per fi arribava a la fulla, ja se m'havia oblidat el que tenia que apuntar, i li havia de demanar a algun dels meus companys. I llavors, començava la meva lluita contra un enemic encara pitjor: el boli. Al principi, no savia ni com l'havia d'agafar, si amb 2, 3 ó 4 dits. Quan per fi vaig decidir que la millor tàctica era fer servir 3 dits per tenir-lo ben dominat, el meu boli es va declarar en rebel.lió contra mi i es va negar a escriure. Per molt que ho intentava, no hi havia manera: ni apretant-lo fort contra el paper, ni més fluixet, ni inclinant-lo una mica, ni posant-lo recte.... Un dia em van entrar unes ganes horroroses d'estampar-lo contra la pissarra amb totes les meves forces, i just quan ja estava a punt de fer-ho, el cap del meu profe d'història es va posar en mig de la trajectòria i li va salvar la vida. I va ser aleshores que em va venir un estornut d'aquells que no tens ni temps de soltar el que tens a la mà per tapar-te la boca, i mentres contemplava els efectes devastadors d'aquell sunami sobre la meva agenda, vaig descobrir que a sota de tot allò, per accident, havia pintat una ratlla. En aquell moment miraculós va sonar l'alarma de la classe i mentres tothom sortia catapultat dels seus seients cap al pati, jo vaig probar d'escriure algun dels deures d'història. Al cap d'uns quants minuts vaig poder escriure algo així com "p 30". En realitat, no estava segur de si havia d'apuntar la pàgina 30, la 43 o la 25... i la veritat és que no preocupava gens ni mica, perquè estava vivint un moment molt important en l'història de l'humanitat: el neixement de l'escriptura amb la mà esquerra... (o si més no, amb la meva mà esquerra...).

Savia que la guerra encara no estava guanyada, però aquesta petita victòria em va donar ànims per continuar fent proves, i després del pati, vaig començar a prendre alguns apunts a la classe de naturals. Tinc que dir que a mi mai m'ha agradat escriure a mà perquè apart d'anar molt lent, no m'entenc la lletra. Sempre he preferit l'ordinador. Però això de fer-ho amb la mà esquerra em va semblar un joc divertit. Així que quan va acabar la classe, vaig descobrir que havia batut un rècord: havia omplert tota una plana d'apunts! L'única pega és que em van agafar unes agulletes, que no vaig poder escriure res més en tot el dia. Quan vaig arribar a casa, li vaig ensenyar de seguida a la meva mare, perquè no m'ho podia creure ni jo. I així que vam obrim la llibreta, ens vam quedar tots dos petrificats mirant la fulla amb la boca oberta, perquè resulta que, enlloc dels meus apunts…. vam trobar el missatge secret d'un al.lienígena. No s'entenia res de res!

- Com a quadre surrealista està força bé - va dir la mare…

Vaig pensar que probar d'escriure millor seria molt més fàcil que trobar un traductor de llengua al.lienígena que m’interpretés cada dia els apunts, i al dia següent, vaig tornar a l'atac a la tercera gran batalla. Vaig estar prenent apunts com un boig a totes les classes, intentant fer bona lletra. I quan vaig arribar a casa, vaig demanar a la mare que obrís ella la llibreta, perquè jo no les tenia totes. I mentres ella anava passant pàgines i pàgines, cada cop obria més els ulls. Jo ja estava pensant en com aconseguir el email de la NASA per demanar un diccionari de llengües extraterrestres, quan la mare va dir:

- Això és un miracle: mai t'havia vist una lletra preciosa!

Encara no sé ben bé com, però la guerra estava guanyada! I no només això, sino que ara fins i tot m'agradava prendre apunts, perquè amb la mà esquerra era molt més ràpid i fàcil que abans, i a sobre, em sortia una lletra molt xula que podia llegir tothom, inclús jo mateix!
El miracle no va acabar aquí. Al cap d'unes setmanes, ja no tenia que demanar apunts a ningú, i vaig passar a ser jo qui els deixava als meus companys. A més vaig arribar a escriure tan ràpid que, abans que els profes acabessin les frases, jo ja les havia apuntat! Amb la velocitat que vaig agafar, vaig començar a fer carreres d'apunts amb els meus companys de classe. I com que veia que casi sempre guanyava jo (només em faltava perfeccionar una mica més la meva tècnica), vaig pensar en treure'n profit de la situació, i vaig començar a fer apostes. Quina colla de golafres: en menys d’un minut ja haviem decidit jugar-nos els nostres esmorçars i les postres del migdia!
Durant uns quans dies, vaig acabar arreplegant una mitja de 5 ó 6 pastes i bocates a l'hora del pati, encara que part del meu botí sempre acabava tornant als seus propietaris originals, perquè jo no podia amb tot. Quan tornava a classe, tenia la panxa tan plena que ja no guanyava ni una carrera en tot el dia. I no només em passava a mí: els que es guanyaven les postres del menjador, ni tan sols podien participar en les carreres de la tarda, perquè es quedaven dormits al pupitre després de dinar. Estava clar que la tàctica no era bona, així que vam dedicir que seria molt millor apostar-nos els llibres de l'Inuyasa i els nostres videojocs.

Al principi, en vaig perdre alguns. Però al cap d'un mes, havia guanyat ja més batalles que el Barbarroja i la resta d'herois del Great Empires junts. No només els vaig recuperar, sino que inclús havia ampliat la meva col.lecció de còmics i, estava acumulant tants videojocs, que ja en tenia per jugar 3 anys seguits sense descansar ni un minut!
La meva fama es va extendre per tot l'institut i fins i tot els de batxillerat em venien a retar (tinc que dir que inútilment, perquè sempre guanyava jo). I, és clar, com que anàvem a classes diferents, no ens va quedar altre remei que organitzar es competicions a l'hora del pati. En tot aquest temps, les carreres havien evolucionat, i ara la gràcia estava no només en ser el més ràpid, sino en fer bona lletra i les mínimes faltes d'ortografia possibles. I això va fer que ens tiguéssim que organitzar com en un exèrcit: a part de concursants i animadors, hi havia nens que feien de jurat de correcció (hi havia un especialitzat en ortografia, un altre en caligrafia i un tercer en velocitat), d'altres nens eren els que dictaven, uns altres els que s'encarregaven de buscar els temes, hi havia també els que organitzaven els grups i controlaven les classificacions, els que actualitzaven la informació al blog d'internet, i els que es cuidaven de què es cumplien les apostes... Va arribar un moment en què al pati no es veia ni una pilota volant: tot el cole jugava a fer carreres d'apunts!

Va ser una revolució tan gran, que els profes van pensar que això s'havia de "legalitzar" d'alguna manera. I va ser així com es va organitzar el primer "TCA" (Torneig de Carreres d'Apunts) oficial del meu institut (i em penso que de tota la història del món). Van pensar en donar un bon premi: el guanyador es portaria una medalla i l'Ipod Clàssic de 120 Gb, valorat en uns 230 €, d'aquells que et tornes boig per trobar-lo perquè l'han retirat de la majoria de botigues (inclús de El Corte Inglés). Així que ja us podeu imaginar la cantitat de gent que s'hi va apuntar.

Quan va arribar el dia del concurs, al saló d'actes del cole casi no hi cabia ni una agulla, de tants participants i familiars com hi havia.

Bé, m'estalviaré els detalls del torneig. Només us diré que tot plegat va ser molt divertit i emocionant fins a l'últim moment, en què el nostre director va llegir el veredicte davant de casi ben bé mig poble.
Us escric aquí només el comentari del final:

- … aquest noi, que fa un parell de mesos va descobrir per casualitat que en realitat era esquerrà, ens ha sorprès a tots amb la seva extraordinària habilitat per prendre apunts amb la velocitat de la llum, amb una caligrafia molt pulida i amb molt poques faltes d'ortografia (aspecte que, sense dubte, es disposarà a perfeccionar..). Amb la seva passió per aquest nou "esport" inventat per ell mateix ens ha engrescat a tots fins a tal punt, que ja estem parlant amb d'altres professors per organitzar campionats entre instituts….

Dit això, la gent va començar a aplaudir com boja, mentres jo, amb una picor insuportable dels pels que m'havien crescut per sota del guix, anava pujant a l'escenari mentres pensava en com rascar-me.

- En nom de tot el professorat de l'escola, et donem les gràcies. Felicitats, noi, realment, "tens la mà trencada"!!!

Bé, no calia ser molt espabilat, això era evident, no?....;)